Las drogas que se usan para atacar sexualmente a las mujeres

Artículos

En el 56 por ciento de los casos de ataques sexuales contra mujeres las víctimas estaban bajo los efectos del alcohol y en el 13,2 adicionalmente presentaba consumo de sustancias psicoactivas.

El tema se ha ido documentando con estudios como el titulado ‘Sustancias facilitadoras de asalto sexual en víctimas no fatales en Bogotá’, realizado por el doctor Camilo Andrés Castellanos Moreno, de la Universidad Nacional, pero la impunidad caracteriza este delito por la falta de denuncia y los exámenes tardíos que impiden encontrar las sustancias tóxicas.
En este estudio se evaluaron casos ocurridos en Bogotá entre junio del 2013 y marzo del 2014, y se encontró que las mujeres entre los 20 y los 24 y las de 15 a 19 años son las principales víctimas. En el 1,9 por ciento de los casos tenían en su organismo benzodiacepinas y en un porcentaje similar fenotiazinas.
El estudio de la Nacional comprobó al evaluar las manifestaciones clínicas de las víctimas en el periodo estudiado que presentaban amnesia, parcial o total, ojo rojo, el aliento alcohólico, la dismetría, las alteraciones en el lenguaje, la alteración del estado de consciencia, la midriasis, la ataxia y la desorientación.
“Cualquier sustancia utilizada con el fin de asaltar sexualmente puede provocar estas mismas alteraciones, las cuales han sido así narradas por las víctimas”, según el estudio.
La Fiscalía ha detectado que los delincuentes están utilizando de manera recurrente xanax, Valium y rivotril para poner en condición de indefensión a sus víctimas que quedan a merced de sus abusos.
Las benzodiacepinas que contienen esos medicamentos atacan el sistema nervioso central y tienen efectos sedantes, hipnóticos y amnésicos. De ahí que las personas, cuando despiertan del abuso difícilmente recuerdan lo que les ocurrió después de ingerir la sustancia.
Lo alarmante es que el suministro de estas drogas específicas es administrado por el Estado y la Dirección Nacional de Estupefacientes es la encargada de su distribución y comercialización, así que los delincuentes se saltan los controles y acceden sin problemas a estos medicamentos, y las fórmulas médicas y los formatos especiales no les impiden conseguirlos.
El otro asunto que no podemos ignorar es el consumo generalizado de éxtasis entre los jóvenes, que no es otra cosa que una metanfetamina modificada. Los médicos aseguran que producen un efecto estimulante inmediato que genera que el cuerpo se caliente. En un ambiente de baile se puede elevar la temperatura del cuerpo a niveles peligrosos.
La muerte reciente de María Andrea Cabrera Martínez, la hija del general retirado del Ejército Fabricio Cabrera ha vuelto a poner sobre la mesa este tema del consumo de drogas como el éxtasis entre los jóvenes y en los lugares de rumba, donde además de conseguir un producto tan nefasto para la salud como este, se les vente a los consumidores drogas modificadas que multiplican su poder de daño y su potencial de convertirlos en armas homicidas.
Augusto Pérez, director Ejecutivo de la Corporación Nuevos Rumbos, asegura que lo que venden en las discotecas generalmente producen efectos parecidos al éxtasis, y terminan causando daños irreversibles y hasta la muerte.
Más allá de que se modifiquen o no, lo que no hay que olvidar es que los traficantes cada vez sofistican más sus productos para buscar mayor potencia y esto incrementa exponencialmente el poder de daño.
Es preocupante que haya subregistro en este tipo de agresiones, por el miedo o la vergüenza de las víctimas para denunciar y por la dificultad de identificar, llevar a la justicia y sancionar a los responsables.
El asunto requiere una atención comprometida de todas las instituciones del Estado. El último Estudio Epidemiológico Andino sobre consumo de drogas en población universitaria que realizó Naciones Unidas detectó que la prevalencia del consumo pasó de 1,4 en el 2009 a 1,9 en el 2016. Y Colombia aparece como el país andino con más usuarios de éxtasis.

Post a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*